El dragón que roncaba muy fuerte
En lo alto de una montaña vivía Dante, un dragón verde con escamas brillantes y una sonrisa enorme. Era amable, juguetón y muy cariñoso.
Pero Dante tenía un problemita: cuando dormía, roncaba. Y no era un ronquido cualquiera. Era un GRRRROOOOMMM tan fuerte que temblaban las piedras y los pájaros se caían de los nidos.
Los animales del valle estaban cansadísimos. Nadie podía dormir. Así que fueron a hablar con Dante, con mucho respeto.
Dante se puso colorado de vergüenza. —¡No sabía! Perdón, perdón. ¿Qué puedo hacer?
La oveja le tejió una bufanda suave para el cuello. El búho le enseñó a respirar despacito: aire por la nariz, uno, dos, tres… y afuera, suavecito. Y el conejo le trajo una almohada de plumas para que la cabeza quedara bien acomodada.
Esa noche, Dante se acostó con su bufanda, su almohada y respirando despacito. Y en vez de GRRRROOOOMMM, se escuchó apenas un fiuuu… fiuuu… como una brisa.
Todo el valle durmió feliz. Y Dante también. Ahora probá vos: aire por la nariz, uno, dos, tres… y afuera, suavecito. Fiuuu…
💤 Cuando escuchamos a los demás, todos podemos estar mejor.
Fin. Buenas noches 🌙
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