El perrito que buscaba su cucha
Toto era un perrito marrón, con orejas largas y una cola que se movía todo el día. Pero esa noche, Toto tenía mucho sueño.
—¡A dormir! —dijo Toto. Fue a buscar su cucha, pero su cucha no estaba. ¿Dónde estaba su cucha?
Toto buscó en la cocina. Ahí había platos y una cuchara. Pero la cucha no estaba.
Toto buscó en el patio. Ahí había una pelota y una flor. Pero la cucha no estaba.
Toto buscó en el living. Ahí había un sillón y un gato dormido. —Miau —dijo el gato—. Acá no está.
Entonces Toto escuchó una voz: —¡Toto, vení! Era su nena, Sofi. Toto corrió a su pieza y… ¡ahí estaba su cucha! Sofi la había puesto al lado de su cama.
—Así dormimos juntos —dijo Sofi. Toto se metió en su cucha, dio tres vueltas y se hizo una bolita. Sofi le dio un beso en la cabeza. Y los dos se quedaron dormidos.
💤 El mejor lugar para dormir es cerca de quien nos quiere.
Fin. Buenas noches 🌙
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