La vaquita que contaba estrellas
Manchita era una vaquita blanca con manchas negras. Todas las vacas de la granja ya dormían. Pero Manchita tenía los ojos bien abiertos.
—No me puedo dormir —dijo Manchita. Se dio vuelta para un lado. Se dio vuelta para el otro. Pero nada.
Entonces salió al campo y se acostó en el pasto. Miró para arriba. ¡El cielo estaba lleno de estrellas!
—Voy a contarlas —dijo Manchita—. Una… dos… tres… Las estrellas brillaban como lucecitas.
—Cuatro… cinco… seis… —Manchita bostezó—. Siete… ocho… —Sus ojos se cerraban un poquito.
—Nueve… diez… —Una estrella le guiñó el ojo, como diciendo: ya está, Manchita, ya contaste mucho.
Y Manchita, calentita en el pasto, se quedó dormida antes de llegar al once. Las estrellas siguieron brillando toda la noche, cuidando su sueño.
💤 Contar despacito ayuda a que llegue el sueño.
Fin. Buenas noches 🌙
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