El monito que no quería bañarse
Chico era un monito que vivía en la selva. Le gustaba trepar árboles, comer bananas y jugar con el barro. Pero había algo que no le gustaba nada: ¡bañarse!
—¡Chico, a bañarse! —decía su mamá. Y Chico, ¡zas!, subía al árbol más alto.
Pero un día, Chico vio a su amigo el elefante tirando agua con la trompa. ¡Splash! Y los otros monitos se reían y saltaban en el agua.
—¿Querés jugar? —le preguntó el elefante. Chico bajó despacito del árbol. Metió un dedo en el agua. Estaba tibia. ¡Y hacía cosquillas!
El elefante le tiró agua, y Chico se rió tanto que se cayó al agua. ¡Splash! Había burbujas por todos lados. Chico jugó y jugó hasta quedar limpito.
Cuando salió, su mamá lo secó con una toalla grande y suave. Chico olía a flores. —¡Mañana me baño otra vez! —dijo.
Y esa noche, limpito y calentito, Chico se durmió abrazado a su banana de peluche.
💤 A veces lo que no queremos hacer termina siendo divertido.
Fin. Buenas noches 🌙
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