Cuentos cortitos
para irse a dormir
Historias suaves de nubes, estrellas y animalitos, para leer en voz baja antes de cerrar los ojos.
El autito rojo que volvía a casa
Rayito corre carreras todo el día. Pero cuando se prenden las luces de la ciudad, sabe que es hora de volver despacito a su garaje.
El dinosaurio que buscaba una cama
Bronti es un dinosaurio de cuello larguísimo y cola larguísima. El problema es que no entra en ninguna cama.
El robot que aprendió a dormir
Tuerquito es un robot que nunca duerme. Hasta que una noche se le empieza a apagar la lucecita y Lucas le enseña un secreto.
El T-Rex de bracitos cortos
Rexi es un tiranosaurio grande y fuerte, pero con bracitos tan cortos que no puede dar abrazos. Sus amigos encuentran la solución.
La nube que no quería llover
Nubi es una nube chiquita a la que le da vergüenza llover. Hasta que descubre para qué sirven sus gotitas.
La pelota que tenía sueño
Después de jugar el partido más largo del mundo, la pelota de Santi está cansadísima. ¿Dónde duerme una pelota de fútbol?
El osito y la estrella perdida
Una estrellita se cae del cielo y Bruno, un osito dormilón, la ayuda a volver a casa antes de que amanezca.
La tortuga que contaba ovejas
Tita la tortuga no se puede dormir, así que sale a contar ovejas… pero las ovejas tienen otros planes.
El pingüino que quería ver la luna
Pipo vive en el hielo y siempre se duerme antes de que salga la luna. Esta noche va a intentar quedarse despierto.
La jirafa que tocaba las nubes
Jacinta tiene el cuello tan largo que llega a las nubes. Una noche, una nube le pide un favor muy especial.
El zorrito y la manta de hojas
Llega el otoño y Fito el zorrito tiene frío. Sus amigos del bosque lo ayudan a armar la manta más calentita.
La ballena que cantaba canciones de cuna
En el fondo del mar, Bela la ballena canta cada noche para que todos los peces se duerman tranquilos.
El conejito que tenía miedo a la oscuridad
A Coco no le gusta cuando se apaga la luz. Esta noche va a descubrir que la oscuridad está llena de cosas lindas.
La luciérnaga que perdió su luz
Una noche, la lucecita de Lina no quiere prenderse. ¿Dónde se habrá ido su brillo?
El gatito y el ovillo de luna
Michi ve la luna por la ventana y está seguro de que es un ovillo de lana gigante. ¿Podrá alcanzarlo?
La semillita paciente
Una semillita quiere crecer rapidísimo. Pero la tierra le enseña que las cosas lindas crecen mientras dormimos.
El dragón que roncaba muy fuerte
Dante es un dragón buenísimo, pero cuando duerme ronca tan fuerte que despierta a todo el valle.
La mariposa y el arcoíris
Mora es una mariposa blanca que quiere tener colores. Un arcoíris le muestra dónde encontrarlos.
El barquito de papel
Tomás hace un barquito de papel y lo deja en el charco. Esa noche, el barquito sale a navegar por un mar de sueños.
El elefante que quería ser chiquito
Elio es tan grande que no entra en ningún lado. Hasta que un día, ser grande es justo lo que hace falta.
La abuela Luna teje sueños
Todas las noches, la abuela Luna teje un sueño distinto para cada chico del mundo. ¿Cuál será el tuyo?
El caracol que llevaba su casa
Cacho el caracol sale de viaje y descubre que, vaya donde vaya, siempre puede dormir en casa.
El búho que tenía sueño de noche
Los búhos se quedan despiertos toda la noche… menos Bubo, que a las ocho ya está bostezando.
La hormiguita y la gota de rocío
Ana la hormiguita encuentra una gota de rocío brillante y quiere llevársela al hormiguero para mostrársela a todos.
El pulpo que abrazaba a todos
Pancho el pulpo tiene ocho brazos y los usa para lo que más le gusta: dar abrazos a todo el fondo del mar.