La ovejita que buscaba a su mamá
Lola era una ovejita blanca y suave, como una nube. Le gustaba mucho correr por el campo y saltar entre las flores.
Una tarde, Lola corrió tanto, tanto, que cuando miró para atrás… ¡no veía a su mamá!
—¿Mamá? —llamó Lola. Pero solo vio un árbol, una piedra y una vaca que comía pasto.
—¿Viste a mi mamá? —le preguntó a la vaca. —Mmm, no sé —dijo la vaca—. Pero quedate quieta y escuchá.
Lola se quedó quieta. Cerró los ojos. Y de lejos escuchó una canción: —Beee, beee, mi Lola, ¿dónde estás?
¡Era la canción de su mamá! Lola corrió hacia la canción, corrió y corrió, y ahí estaba su mamá, esperándola.
Se dieron un abrazo largo y calentito. Esa noche, Lola durmió pegadita a su mamá, mientras la luna las miraba desde arriba.
💤 Mamá siempre nos busca y siempre nos encuentra.
Fin. Buenas noches 🌙
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