La ballena que cantaba canciones de cuna
En el medio del mar, donde el agua es azul oscuro y muy tranquila, vivía Bela, una ballena grande y buena.
Bela tenía un trabajo muy importante: cada noche, cuando el sol se escondía, cantaba una canción de cuna para todo el océano.
Su voz era grave y suave, como un abrazo: uuuummm, uuuummm. Y el sonido viajaba lejos, lejísimos, por debajo del agua.
Los pececitos de colores la escuchaban y se escondían entre los corales. Los caballitos de mar enroscaban la cola en las algas. El cangrejo cerraba los ojitos dentro de su caracol.
Una noche, un delfín bebé no se podía dormir. —Bela, ¿me cantás solo a mí? —le pidió. Bela se acercó despacito, lo miró con sus ojos grandes y le cantó bajito, muy bajito.
Las olas se mecían arriba como una cuna. La luna dibujaba caminos de plata sobre el agua. Y el delfín bebé, flotando al lado de Bela, se durmió con una sonrisa.
Si prestás atención, cerrando los ojos, capaz que vos también escuchás la canción de Bela: uuuummm… uuuummm… buenas noches.
Fin. Buenas noches 🌙
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